La Comunidad Educativa de la Esmet Busca Garantías Firmes para la Construcción de su Nuevo Edificio

La Comunidad Educativa de la Esmet Busca Garantías Firmes para la Construcción de su Nuevo Edificio

La venta del edificio que alberga la Escuela Secundaria Municipal de Educación Técnica (Esmet) N° 1 ha generado una ola de incertidumbre entre directivos, docentes, alumnos y familias. Si bien las autoridades municipales han asegurado la continuidad de la institución en el actual emplazamiento durante los próximos dos años y medio, la comunidad educativa exige un compromiso formal y por escrito respecto a la construcción de un nuevo edificio.

Más allá de la extensión del contrato de alquiler por 36 meses, el anuncio de la construcción de una nueva sede para la Esmet, realizado por el Ejecutivo municipal, buscaba disipar las dudas. Según declaraciones del director de la escuela, Manuel Paz, se había previsto una inversión inicial de 400 millones de pesos para la primera etapa del proyecto, en un terreno ubicado a menos de 15 cuadras de la ubicación actual. Sin embargo, el avance de la obra permanece en un estado de indefinición que preocupa a la comunidad.

“Estamos tranquilos con el alquiler garantizado, pero en ese plazo estaba la intención de comprar el edificio o de construir la escuela en otro predio. Eso no está firmado, es un compromiso de palabra”, enfatizó Paz, subrayando la necesidad de traducir las promesas en hechos concretos. La inquietud se centra en la falta de un documento formal que respalde el compromiso asumido por las autoridades.

El intendente municipal había manifestado su intención de ofrecer a la Esmet una solución superadora al simple alquiler. Esta promesa ha alimentado las expectativas de la comunidad educativa, que aguarda con impaciencia señales tangibles del avance del proyecto. La proximidad del cambio de gestión municipal, con el posible paso del intendente Guillermo Montenegro a la Legislatura bonaerense, añade un factor de urgencia a la necesidad de obtener garantías.

“Creemos en su palabra y el compromiso; por eso estamos esperando una reunión para que esta promesa quede plasmada en un papel, con una intención un poco más firme. Lo que también piden los padres es que el acuerdo no sea solo de palabra”, explicó Paz, reflejando el sentir generalizado de la comunidad.

La solicitud de una reunión formal se extiende también al secretario de Educación, Fernando Rizzi, cuya participación se considera fundamental para el éxito del proyecto. La comunidad educativa espera que Rizzi asuma un compromiso activo y tangible con la construcción del nuevo edificio.

Las carencias en infraestructura que enfrenta la Esmet no son un secreto. Más allá de la promesa de un nuevo edificio, la escuela lidia con problemas cotidianos como la falta de calefacción en algunas áreas y las goteras, situaciones que las autoridades escolares no pueden resolver con los recursos disponibles para el mantenimiento básico. “Ni siquiera pueden comprar un equipo de calefacción hace dos años por las cuestiones administrativas, mientras mis alumnos siguen teniendo frío”, lamentó Paz, poniendo de manifiesto las dificultades que enfrenta la institución.

A pesar de las adversidades, la comunidad educativa de la Esmet mantiene su compromiso con la excelencia educativa. “Llevamos 32 años de vida como escuela, trabajando todos los días tratando de hacer las cosas lo mejor posible y en esa línea vamos a seguir. Continuaremos pidiendo lo que nos corresponde”, concluyó Paz, reafirmando la determinación de la escuela de luchar por las condiciones que permitan a sus alumnos recibir la mejor educación posible.