La administración nacional se enfrenta a un nuevo revés estructural con la reciente dimisión de Martín Rossi, hasta ahora Secretario de Desregulación. La noticia fue confirmada por Federico Sturzenegger, Ministro de Modernización, a través de sus redes sociales.
Sturzenegger expresó su gratitud hacia Rossi, describiéndolo como un “extraordinario colega”. Destacó el sacrificio que Rossi hizo al dejar su puesto como Vicerrector de la Universidad de San Andrés para unirse al gobierno durante su primer año de gestión. El Ministro declaró: “Esta semana despedimos a @_martin_rossi, extraordinario colega, de la Secretaría de Desregulación. Martín dejó su puesto de Vicerector de @UdeSA para acompañarnos este primer año”.
La salida de Rossi se produce en un momento crucial para el gobierno, coincidiendo con la expiración de las facultades delegadas al Poder Ejecutivo. Estas facultades permitían a Sturzenegger implementar medidas de desregulación mediante decreto, amparándose en la Ley Bases, cuya vigencia se extendió por un año y finalizó el 8 de julio.
Tras un año dedicado al servicio público, Rossi ha manifestado su deseo de regresar al ámbito académico, retomando sus actividades en la Universidad de San Andrés. Su decisión, según fuentes cercanas, responde a una reevaluación de sus prioridades personales y profesionales.
Esta dimisión representa una baja significativa en el equipo liderado por el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, y se suma a una serie de cambios dentro del gobierno libertario en poco más de un año y medio desde su inicio.
Además, la renuncia de Rossi se inscribe en un contexto más amplio de reducción de la plantilla en el sector público. En julio, se registraron 1.164 bajas en el empleo público, elevando el total de despidos durante la administración Milei a 53.345. Esta política de ajuste ha generado controversia y críticas por parte de diversos sectores.
El Ministro Sturzenegger justificó la salida de Rossi argumentando que, una vez consolidados los equipos y cumplido el compromiso inicial, Rossi solicitó regresar a su carrera académica en la Universidad de San Andrés. “Con los equipos armados y funcionando, y cumplido su compromiso inicial, Martín me pidió volver a rebalancear su vida nuevamente hacia su carrera académica y vuelve a la Universidad de San Andrés”, afirmó Sturzenegger.
La partida de Rossi plantea interrogantes sobre el futuro de las políticas de desregulación y la continuidad de las reformas impulsadas por el gobierno. Su experiencia y conocimiento eran considerados valiosos para la implementación de estas medidas, por lo que su ausencia podría generar un impacto en la agenda gubernamental.
En resumen, la renuncia de Martín Rossi a la Secretaría de Desregulación representa un desafío para el gobierno, que deberá afrontar la pérdida de un miembro clave de su equipo y buscar alternativas para mantener el impulso de las políticas de desregulación en un contexto económico y político complejo.