El Gran Premio de los Países Bajos en Zandvoort fue escenario de un momento de tensión entre los pilotos de Alpine, Pierre Gasly y Franco Colapinto, durante la tercera sesión de entrenamientos libres (FP3). Un incidente en pista dejó al descubierto la frustración del experimentado piloto francés hacia el joven talento argentino, generando interrogantes sobre el ambiente interno dentro de la escudería.
Un Viernes Prometedor, un Sábado Complicado
Alpine llegaba a Zandvoort con la esperanza de consolidar un buen resultado. El viernes, durante las dos primeras sesiones de entrenamientos, el equipo había mostrado un rendimiento relativamente alentador. Gasly finalizó las prácticas en las posiciones 10 y 17, mientras que Colapinto, en su debut, sorprendió con un 18 en la primera sesión y un destacado 9 en la segunda. Sin embargo, la FP3 del sábado reveló las dificultades que enfrentaba el equipo. Ambos coches se encontraron en las últimas posiciones de la tabla de tiempos, con Gasly en el puesto 19 y Colapinto en el 20.
Estrategia Reservada
Ante la situación, Alpine optó por una estrategia diferente en la FP3. Tanto Gasly como Colapinto pasaron gran parte de la sesión en boxes, analizando datos y observando el desempeño de sus rivales. El objetivo era claro: acumular la mayor cantidad de información posible y conservar neumáticos para la sesión de clasificación, que se llevaría a cabo más tarde en el día. En pista, ambos pilotos realizaron las vueltas necesarias, evitando forzar el ritmo en un circuito tan exigente y técnico como el de Zandvoort.
El Incidente en la Última Curva
Los últimos diez minutos de la FP3 fueron el punto álgido de la sesión para Alpine. Con la pista en mejores condiciones y varios equipos probando simulaciones de clasificación, Gasly y Colapinto salieron a marcar un último tiempo que les permitiera afinar sus sensaciones. Fue en la última curva del circuito donde se produjo el incidente. Gasly, en plena vuelta rápida, se encontró con el coche número 43 de Colapinto delante de él. El joven argentino intentó apartarse, pero el espacio fue insuficiente y el francés tuvo que corregir su trayectoria para evitar una colisión.
Reacción y Tensión
La reacción de Gasly fue inmediata. Al emparejarse con Colapinto, el francés levantó la mano en señal de enojo, reprochándole al argentino la maniobra. Este gesto, captado por las cámaras y transmitido en directo, evidenció la tensión dentro del equipo en un momento crucial del fin de semana. Colapinto, por su parte, mantuvo la compostura y continuó su ritmo sin responder, consciente de que lo más importante estaba por venir en la clasificación.
Un Presente Delicado para Alpine
A pesar de que el incidente no tuvo mayores consecuencias y ambos pilotos completaron sus vueltas sin problemas mecánicos, el episodio sirve como reflejo del delicado momento que atraviesa Alpine. La escudería no ha logrado consolidar resultados consistentes y ahora se enfrenta a un roce interno que podría tener repercusiones en el futuro. La gestión de esta situación será clave para que Alpine pueda enderezar el rumbo y alcanzar sus objetivos en la temporada.